Antes de ponerme manos a la obra, y teniendo en cuenta que las manualidades (que esto más parecido a la marquetería que a la cocina) no son mi fuerte, me documenté por Internet y descubrí que hay todo un mundo dedicado a las tartas de gominolas y ¡la gente hace cosas como impresionantes como estas o estas!
Así que compré unas bases de poliespan, las forré de papel de aluminio, y sin arriesgar demasiado, me pusé a contruir la primera tarta de tres pisos...el empaquetado le daba un toque más profefional...
Hacerla me llevó un rato largo, pero la cara del cumpleañero compensó, y mucho ; )

Con la segunda tarta (para la compañera del gominolero, que todo se pega) ya estaba crecida ^_^ Así que imitando a las empresas que se dedican a estas cosas, que las hay, intenté crear una tarta personalizada con una pista de snow (lo que me costó encontrar esas nubes blancas de coco...)
y a ella misma descendiendo con su tabla...

