26 de marzo de 2007

A dos velas y un colaborador de lujo ; )

Con un poco de retraso os cuento que el pasado fin de semana estuve con unos amigos en Madrid. Mientras Helen disfrutaba en su curso, nosotros, sus acompañantes en este viaje, miramos todos los escaparates de las tiendas de Fuencarral y Malasaña, rastreamos el mercadillo de la plaza, tomamos una cerveza en una terracita (allí si se ha abierto la temporada porque aquí hemos estado con la nieve al cuello *_*) y terminamos comiendo en un restaurante que encontré y me llevé bien apuntadito.

A dos velas, así se llama el restaurante en el que comimos merece ser visitado. Por lo menos eso opina Cineffo mi acompañante y crítico gastronómico de lujo en esta ocasión.

"A dos velas" por Cineffo

Bueno, pues Milcolores me ha pedido a mí, un absoluto ignorante en la práctica gastronómica, que comente uno de nuestros encuentros ante platos tenidos hace poquito en una escapada a Madrid.
El Restaurante A dos Velas es un sitio bastante acogedor, de decoración cálida, de éstas que combinan lo rústico con el diseño. Clientela familiar y joven, y una carta que no le hace ascos a influencias de diferentes nacionalidades culinarias, como tiene que ser.
Milcolores y yo no nos decidimos por un menú no demasiado copioso sobre el papel. De primero, para compartir, lo siguiente :


Ensalada natural : Lecho de lechugas variadas, mango, nueces, zanahoria, tomate, maíz. Daban la opción de regarla con vinagreta de frambuesa. La verdad es que la combinación de ese sabor frutal con el mango y las nueces la hacía muy dulce y agradable. Poco más puedo añadir yo, a quien Milcolores ha enseñado que hay diferentes tipos de lechugas.


De segundos platos, elegimos cada uno una opción :
Risotto de boletus y shitake, con queso parmesano: A Milcolores le parecía que llevaba demasiado queso. No pintaba como mucha cantidad, pero creo que no se rebañó el plato.

Taquitos de pollo macerados en yogur y tandoori cocinados en mantequilla y nata, acompañado de arroz basmati con anacardos: Un pollo bien troceadito y realmente tierno, muy agradable de comer. El toque tandoori era muy suave, de sabor intenso pero nada pesado. La ración también era más que suficiente.


Esta crítica queda coja porque, llenos, no degustamos los postres, aunque había más de uno con buena pinta. También adolece de que el que suscribe estaba un poco pocho del estómago. ¡Me dio pena no poder disfrutar más de ese tandoori !
Ah, de precio bastante razonable.

Cineffo ; )

6 comentarios:

Elbereth dijo...

Me pilla pelín lejos para ir de diario, pero en cuanto haga una escapada tomo nota...me ha gustado sobre todo el nombre, me encantan las velas...

Margarida dijo...

No lo conozco, pero si vuelves en la misma c/San Vicente Ferrer, 12 hay una tienda de utensilios de cocina fantástica, nada cara ya que vende a mayoristas, como voy a menudo a dejarme los euros (me dejaría muchos más si pudiera) intentaré aprovechar la visita y probar una cena.

Cineffo dijo...

es verdad, me suena que vimos los escurridores y los chinos, y todo eso...verdad? pero estaba cerrada!

milcolores dijo...

Jaja, Josemi, qué memoria. Es verdad, no lo recordaba ; )

sade dijo...

Me alegro que la visita por el blog te ayudara. La verdad es que es de los sitios con más encanto de la ciudad... Buen ojo el tuyo.

jill dijo...

Como me alegro de que te haya gustado!